Espiritualidad

23 de Septiembre: San Pío de Pietrelcina

Padre Pío, también conocido como San Pío de Pietrelcina, O.F.M. Cap. (Pietrelcina, Campania; 25 de mayo de 1887-San Giovanni Rotondo, Apulia; 23 de septiembre de 1968) fue un fraile y sacerdote católico italiano famoso por sus dones milagrosos y por los estigmas que presentaba en las manos, pies y costado.
Nacido como Francesco Forgione le fue dado el nombre de Pío cuando ingresó a la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Fue beatificado (1999) y canonizado (2002) por el papa Juan Pablo II.
El Padre Pío recibió unos dones especiales por parte de Dios como el discernimiento de las almas y su capacidad para leer las conciencias; curaciones milagrosas; la bilocación; el don de lágrimas; el perfume a rosas que desprendía y, sobre todo, los estigmas en pies, manos y costado que padeció durante 50 años.
A lo largo de su vida, el Padre Pío escribió miles de cartas a sus dirigidos espirituales que son una fuente de sabiduría cristiana práctica y de gran actualidad.
Consejos del Padre Pío para afrontar el sufrimiento.
A continuación una selección de pensamientos del Padre Pío ante el sufrimiento, extraídos, precisamente, de esas cartas. No tienen desperdicio. Dan esperanza y elevan el alma:

1.- “Si puedes hablar al Señor en la oración, háblale, ofrécele tu alabanza; si por mucho cansancio no puedes hablar, no te disgustes en los caminos del Señor. Detenté en la habitación como los servidores en la corte y hazle reverencia. El te verá, le gustará tu presencia, favorecerá tu silencio y en otro momento encontrarás consuelo cuando él te tome de la mano”.
2.- “Cuanta más amargura tengas, más amor recibirás”.
3.- “Jesús quiere llenar todo tu Corazón”.
4.- “Dios quiere que vuestra incapacidad sea la sede de su omnipotencia”.
5.- “La fe es la antorcha que guía los pasos de los espíritus desolados”.
6.- “En el tumulto de las pasiones y de las vicisitudes adversas nos sostenga la grata esperanza de la inagotable misericordia de Dios”.
7.- “Ponga toda la confianza sólo en Dios”.
8.- “El mejor consuelo es el que viene de la oración”.
9.- “No temas por nada. Al contrario, considérate muy afortunado por haber sido hecho digno y participe de los dolores del Hombre-Dios”.
10.- “Dios os deja en esas tinieblas para su gloria; aquí está la gran oportunidad de vuestro progreso espiritual”.
11.- “Las tinieblas que a veces oscurecen el cielo de vuestras almas son luz: por ellas, cuando llegan, os creéis en la oscuridad y tenéis la impresión de encontraros en medio de un zarzal ardiendo. En efecto, cuando las zarzas arden, todo alrededor es una tormenta y el espíritu desorientado teme no ver ni comprender ya nada. Pero entonces Dios habla y se hace presente al alma, que vislumbra, entiende, ama y tiembla”.
12.- “Jesús mío, es el amor que me sostiene”.
13.- “La felicidad sólo se encuentra en el cielo”.
14.- “Cuando os veáis despreciados, haced como el Martín Pescador que construye su nido en los mástiles de las naves es decir, levantaos de la tierra, elevaos con el pensamiento y con el corazón hacia Dios, que es el único que os puede consolar y daros fuerza para sobrellevar santamente la prueba”.
15.- “Ten por cierto que cuanto más crecen los asaltos del demonio tanto más cerca del alma está Dios”.
16.- “Bendice el Señor por el sufrimiento y acepta beber el cáliz de Getsemani”.
17.- “Sé capaz de soportar las amarguras durante toda tu vida para poder participar de los sufrimientos de Cristo”.
18.- “El sufrimiento soportado cristianamente es la condición que Dios, autor de todas las gracias y de todos los dones que conducen a la salvación, ha establecido para concedernos la gloria”.
19.- “Recuerda que no se vence en la batalla si no es por la oración; a ti te corresponde la elección”.
20.- “La oración es la mejor arma que tenemos; es una llave que abre el corazón de Dios”.
Sin duda alguno, estos consejos del Padre Pío sí que alimentan nuestra alma fortaleciéndola en el amor de Dios y ponernos listos en el combate espiritual.
“Ten, hijo mío, un firme y general propósito de querer servir y amar a Dios con todo tu corazón, y fuera de esto no te preocupes por el futuro, piensa obrar el bien solamente en el día presente, y cuando llegue el mañana, ese todavía será llamado hoy, y entonces pensarás en él”. Padre Pío.
FUENTE: www.pildorasdeFe.net

Franciscanos

septiembre 24th, 2018

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