Blog

Santa Clara de Asís, misa en el Monastario de Santa Clara en Barrios Altos


Aquí le presentamos la homilía con motivo de festividad de Santa Clara de Asís, 11 de agosto 2018, misa celebrada por el Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne Arzobispo de Lima y Primado del Perú.
Evangelio según San Juan.
Mi querida madre Isabel, Abadesa, muy queridas hermanas del Monasterio, queridos sacerdotes celebrantes, queridas religiosas de las hermandades, muy queridos todos en Cristo Jesús; es una fiesta que se celebra en los Monasterios de Santa clara, clarisas, y en este barrio tan antiguo de Lima encontramos este tesoro del Monasterio, son siglos de hermanas que rezan qu se entregan y mueren por Dios. Y pienso lo que dice San Juan “que brille la luz en el seno de las tinieblas”. Dios nos llama a esa santidad que resplandece en tu vida, en la vida de clausura, que resplandezca el rostro de Cristo.
Y en el evangelio encontramos que San Juan recoge las palabras de Jesucristo, que dice “si guardan mis mandamientos permanecen en mi”. En el caso de Santa Clara, San Francisco -esa luz- logró un enorme de reflejo en el mundo entero.
San Francisco y Santa Clara son como cualquiera de nosotros, pero Dios quiso que iluminara siglos, Dios nos pide santidad, que estén unidos cumpliendo sus mandamientos, cumpliendo las enseñanzas de Jesús.
Santa Clara no solamente cumplió las enseñanzas de Jesús. Fue más allá.
Tal vez nosotros pensamos, no me veo tener esa capacidad de vivir en la pobreza, de vivir ese amor y te entiendo, pero lo que no te puedo entender es seas un santo de segunda mano. No hay santos de segunda mano. A todos Dios nos pide todo. El todo muchas veces sea en nosotros orar, tu trabajo, esa enfermedad pero en Santa Clara era todo.
Santa Clara no tuvo miedo, el Señor le pedía más y lo daba y crecía. Y conforme iba entregando todo lo que Dios le pedía, crecía. Dios te da si tú le devuelves. Tu le entregas lo que te pide y en tu vida crece el amor de Dios. y aveces decimos hasta ahí nomás y el Señor dice “bueno”-
En la vida contemplativa uno se va al silencio,es una llamada porque hay mucha duda de Dios, siempre pide porque es la paz y a Santa Clara cuando vio en ella y en Francisco, cuando vio que estaban realmente enamorados es el momento y entonces les pidió todo y encendió una luz inmensa que iluminó siglos hasta el día de hoy. Sigue llamando en nuestra vida, sigue iluminando la iglesia con esa luz que tiene rostro Francisco – Clara.
Nos ha dejado un camino muy iluminado. Cuando escribe a Santa Inés de Praga y le dice amándolo a Jesús eres casta, tocándolo serás más pura, dejándote poseer por él eres virgen, su poder es más fuerte, su generosidad es más elevada, su aspecto es más bello, toda gracia más fina. Ya te ha enganchado con su abrazo.
Son esas palabras que ella nuestra luz siente y las transmite y nosotros decimos Santa Clara ayúdanos a seguir buscando esa luz. Si el Señor nos pide todo dale todo. Siempre Señor lo que tu me pides es nada.
Cuán intensa de la potencia de esta luz, que fuerte resplandor de esta vida luminosa.
Clara se revelaba a todos. Esos santos iluminan mucho y nos ayudan. Pero yo te digo tu santidad. El mundo está con grandes reflejos de luz y mucha potencia, los santos San Francisco, Santa Clara, Santo Domingo todos los santos que han dejado una luz fuerte.
La santidad ordinaria de hacer con cariño tu deber, en estos monasterios Dios ilumina más. Y en este amor de Jesús tan grande a Santa Clara. Dile a tus hijos “aquí esta Jesús”.
Todos tenemos algún hijo, alguna sobrina, algún nieto, hay que sembrar esta lucecita. Dios es el que da la luz no yo.

Franciscanos

agosto 13th, 2018

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *