El Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Peruana emitió un comunicado donde rechaza la propuesta de implementar la pena de muerte en nuestro país, a propósito de la contienda electoral donde se ha planteado el tema.

El Consejo Permanente, manifiesta que la vida humana es un don de Dios, y por tanto se nos exige respetarla y protegerla desde el primer instante de su concepción hasta su término natural.

Señala que la Iglesia reconoce el “derecho y deber de la legítima autoridad pública para aplicar penas proporcionadas a la gravedad del delito, sin excluir, en casos de extrema gravedad, el recurso a la pena de muerte” (Catecismo de la Iglesia Católica N° 2266). Sin embargo, “los casos en que la ejecución del culpable sea una absoluta necesidad son muy raros si no prácticamente inexistentes” (San Juan Pablo II, Evagelium vitae, N° 56).

Recuerda que el Papa Francisco ha afirmado que “hoy en día la pena de muerte es inadmisible”, y añade que “la pena capital es, además, un recurso frecuente del que echan mano algunos regímenes totalitarios y grupos de fanáticos, para el exterminio de disidentes políticos, de minorías, y de todo sujeto etiquetado como “peligroso” o que pueda ser percibido como una amenaza para su poder o para la consecución de sus fines”.

Además el Papa Francisco expresa que “todos los cristianos y los hombres de buena voluntad estamos obligados no sólo a luchar por la abolición de la pena de muerte, legal o ilegal, y en todas sus formas, sino también para que las condiciones carcelarias sean mejores, en respeto de la dignidad humana de las personas privadas de la libertad.

FUENTE: CORREO MARIANO MES DE MAYO 2016