El Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani, destacó la importancia del XX Sínodo Arquidiocesano Limense que se realiza actualmente, el cual dará “frutos maravillosos en el campo misionero” de la Iglesia, cuyo primer frente es la defensa de la vida y la familia.

“Hoy la familia está en una situación de enorme crisis. Entonces la familia es un primer frente en donde tenemos que promover la fuerza y la alegría de la vocación a la santidad en el matrimonio. La familia en la participación de la educación de sus hijos, y la defensa de la vida; si no hay vida, no hay nada”, señaló el Purpurado, al referirse a los temas principales que se abordan en el Sínodo.

El XX Sínodo Arquidiocesano de Lima fue convocado en enero del año pasado por el Arzobispo para analizar el trabajo de la Iglesia local y proponer una orientación y un camino a seguir para los próximos años. Este evento, que reúne a religiosos, sacerdotes y laicos, concluirá a fines de octubre y el lema es “Tú tienes la palabra”.

El Arzobispo recordó que Lima, “tierra de Santo Toribio de Mogrovejo, tiene una gran tradición de convocatoria de sínodos y luego, la elección del Papa Francisco, prácticamente nos invita a todos a una reforma misionera. Nos dice: ‘La Iglesia tiene que salir’. Y realmente me ha parecido que la mejor manera era preguntarles a todos con mucha apertura para escuchar a la Iglesia y de esa manera responder a esa verdadera inquietud que el Papa nos está motivando. Hay que salir, la Iglesia no puede estar encerrada”.

“Creo yo que el Sínodo va a dar unos frutos maravillosos en el campo misionero”, afirmó el Cardenal, quien indicó que ante tantos cambios tecnológicos y culturales, “ante el nuevo modo en que se está expresando la sociedad, la Iglesia tiene que llamar a todos sus hijos”.

“Les hemos dicho ‘tú tienes la palabra. Qué puedes aportar en tu trabajo, en tu fábrica, en tu familia, en tu trabajo diario’. Me parece que es muy interesante, y no hay que tener miedo a escuchar la opinión y la sugerencia de los laicos”, señaló.

En ese sentido, además de la familia y la defensa de la vida, el Sínodo Arquidiocesano también aborda “esa llamada universal a la santidad, en la que privilegiamos la presencia y participación de los laicos en la vida de la Iglesia desde su lugar de trabajo, pero con sabor, con fermento católico. No solamente yendo a Misa el domingo, sino el mensaje de la Iglesia hecho vida en el trabajo”.

“Luego –añadió–, los sacerdotes y religiosos, porque evidentemente la Iglesia es un misterio sacramental”.

El Sínodo Limense también aborda la acción social a favor de los más necesitados. “Son más de diez mil personas consultadas directamente”, indicó el Cardenal. En ese sentido, invitó a los fieles a acoger las palabras de San Juan Pablo II “no tengan miedo”, y la exhortación del Papa Francisco a ser alegres.

“Salgamos a las calles, salgamos a ser esos discípulos alegres. Que la gente cuando nos vea diga ‘mira cómo se quieren’. No tengamos miedo de expresar nuestra fe”, invitó el Cardenal Cipriani al recordar la devoción a la Virgen María y la “piedad popular maravillosa” al Señor de los Milagros, Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres, y otros santos peruanos.

Por su parte, el P. Luis Gaspar, Vicepresidente del Sínodo, explicó que en la tercera etapa -julio, agosto y septiembre-, se preparará “un borrador final, que en la última etapa, en el mes de octubre, será presentado a la asamblea sinodal para que en el mes de noviembre, en la clausura, se le presente al Arzobispo ya el documento final; y ya si bien él lo aprobará y ya lo difundirá”.

FUENTE: ACI PRENSA